domingo, 5 de julio de 2026

El Colectivo MHM organiza un emotivo acto simbólico del cierre de las 8 últimas fosas comunes exhumadas en el Cementerio Municipal

El pasado 20 de junio se ha celebrado en el Cementerio Municipal de Manzanares un emotivo acto simbólico de cierre de las 8 últimas fosas comunes en la zona de intramuros, organizado por el Colectivo MHM. En esta última y definitiva fase de exhumaciones se han recuperado los restos de 136 víctimas de la dictadura franquista fusiladas entre junio de 1939 y junio de 1940 en el cementerio de Manzanares.

Esta exhumación ha durado ocho meses y medio. Los trabajos no han sido fáciles. A las inclemencias del tiempo, que obligaron a paralizar los trabajos en distintos momentos se unía la dificultad añadida, pero ya conocida, de la profundidad de las fosas que han llegado a alcanzar casi lo cinco metros de profundidad. 

Los trabajos se iniciaron en julio de 2025 y concluyeron el pasado 13 de marzo, cuando con una emoción contenida se exhumaba a primera hora de la mañana el último cuerpo de la fosa número 8, fila 2. Según registro cementerial correspondía a Esteban Naranjo Martínez, de 46 años y natural de La Solana. Se han recuperado los restos de 136 víctimas de la represión franquista, fusiladas entre el 15 de junio de 1939 y el 5 de junio de 1940.


Para compartir esa emoción, el Colectivo MHM ha organizado este acto simbólico de cierre de las 8 fosas comunes. Y sí, la emoción que estaba a flor de piel se apoderó de los más de ochenta asistentes, cuando los familiares de las víctimas exhumadas llegados desde distintos puntos de la geografía española, acompañados por familiares y amigos del Colectivo y del equipo de exhumación, fueron depositando una flor sobre la tierra cerrada de las ocho fosas comunes en memoria de cada represaliado.


Es imposible no emocionarse cuando entre los asistentes te encuentras con hijos que rondan los 90 años, llevan en su bolsillo la fotografía de su padre que apenas conocieron, y con gran serenidad, pero felices, dan las gracias porque al final de su vida, cerrarán una herida abierta desde hace mucho tiempo y podrán despedir a su padre como se merece.

Llevamos más de ochenta y cinco años esperando este momento de dignificación de nuestros padres, abuelos y tíos, este acto simbólico fue un paso más en el proceso de cerrar el círculo y cerrar el duelo, y finalizará cuando consigamos identificar al mayor número posible de víctimas represaliadas, entregarlos a sus familias y dignificarlos.

Nuestro agradecimiento al Excmo. Ayuntamiento de Manzanares promotor de este cuarto y último proyecto de exhumación, así como al equipo que lo ha llevado a cabo DRAKKAR CONSULTORES, S.L., por su profesionalidad, cariño y empatía que les caracteriza.

El acto finalizó con las palabras de un familiar venido desde Huesca